La inseguridad técnica y el pulso del sector nuclear contra los impuestos acaban con Garoña
La empresa Nuclenor ha decidido parar el reactor de Garoña, lo que supone de hecho el cierre programado de la central, como escenificación máxima del pulso que la industria nuclear está echando al Gobierno del PP para intentar que no se apliquen los nuevos impuestos al combustible gastado. Como resultado, el PP incumple otro de sus compromisos electorales, como es la continuidad de la central.
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